miércoles, 14 de agosto de 2019

Los siete truenos retumban




I
Retumban los siete truenos, al mundo hacen temblar,
se rompe el cielo, cambia el cielo y la tierra.
Devastador el sonido. ¿Dónde se refugiará el hombre?
Cielo y tierra son cambiados por el rayo y el trueno.
Agoniza el hombre. Una tormenta fiera, estalla en el universo,
como un relámpago; empieza a diluviar.

Cada rincón de la tierra lo moja esta tormenta y
no queda nada impuro, oh, oh.
Se lava el mundo entero y nada impuro queda.
¿Quién puede esconderse de la tormentosa lluvia? Oh, oh, oh.
Cuando llegue la destrucción, todo enemigo derrotado caerá,
sin remedio en las aguas turbulentas.
Son llevados deprisa a su merecido final,
derrotados sin remedio, arrojados a su muerte.
II
Los siete truenos retumban. Los fines de Dios claros están.
El mal será castigado entre ráfagas de llanto.
Algunos de sus sueños despiertan, sus planes malvados sopesan,
y se apresuran a volver
al pie del trono de Dios.
Ellos no dudan, corren hacia el trono de Dios.
No se dejan enredar por sus crímenes y falsedad y se arrepienten justo a tiempo.
Dios es justo, y Dios es amor, y Dios es misericordioso, oh,
en Dios puedes confiar, es Dios de majestad.
Algún día la tierra verá, oh, oh,
Dios es un fuego en llamas. Dios es un fuego en llamas.
Cuando esté el juicio en Su ruta, nada de misericordia mostrará.
Mira abajo desde Su trono Dios,
examinando a fondo
corazones y mentes,
salvando a todos aquellos
que lo buscan con sinceridad,
que lo buscan con sinceridad.
Quien ama a Dios sobre todas las otras cosas,
conoce bien el corazón de Dios,
lo sigue todo el camino hasta el final, Dios eternamente le salvará.
III
Los siete truenos retumban a través de la tierra.
El hombre consigue la salvación y llega hasta el trono de Dios.
¡Ellos buscan sobrevivir en la luz de la vida,
y vienen a adorar e inclinarse
ante Dios Todopoderoso!
Los siete truenos retumban, centellea el relámpago,
proclamando a todos y cada uno que el juicio ha comenzado.
Para quien no habla con el corazón, quien se descuida y duda,
y rechaza la voluntad de Dios, ¡seguro que el juicio le espera, le espera!
Dios es justo, y Dios es amor, y Dios es misericordioso, oh,
en Dios puedes confiar, es Dios de majestad.
Algún día la tierra verá, oh, oh,
Dios es un fuego en llamas. Dios es un fuego en llamas.
Cuando esté el juicio en Su ruta, nada de misericordia mostrará.
Que todo el universo sepa la verdad,
Dios Todopoderoso es el único ante quien inclinarse vale la pena.
¿Quién puede luchar contra Dios u oponerse a Él?
Nadie puede juzgarlo o calumniarlo.
Será leal cada corazón y cada lengua.
Cada nación se rendirá ante Dios.
Hoy, mañana y eternamente,
¡se inclinarán ante Dios para siempre!
¡Se inclinarán ante Dios para siempre!
¡Se inclinarán, se inclinarán,
se inclinarán ante Dios para siempre!
De “La Palabra manifestada en carne”
Recomendación: Música de adoración a Dios

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